Conclusión

Con esta actividad habrás logrado la empatía con Rosalía de Castro al reflexionar sobre el dolor de dejar atrás tus afectos, tus ríos y tus fuentes.  Si no has tenido que sufrirlo en carne propia será meramente un ejercicio de ficción pero si lo has experimentado o conoces a alguien que lo ha vivido será una experiencia catártica a través del arte.
Además, al escribir una elegía habrás captado mejor las particularidades de este tipo de composición.
 
Si quieres profundizar en el tema puedes bucear en la red, son muchos los artistas que tienen al exilio como motivo literario, cerramos con un breve poema de Rafael Alberti:


Canción 5

 

Hoy las nubes me trajeron,
volando el mapa de España.
¡Qué pequeño sobre el río,
y qué grande sobre el pasto
la sombra que proyectaba!

Se le llenó de caballos
la sombra que proyectaba.
Yo, a caballo, por su sombra
busqué mi pueblo y mi casa.

Entré en el patio que un día
fuera una fuente con agua.
Aunque no estaba la fuente,
la fuente siempre sonaba.
Y el agua que no corría
volvió para darme agua.

(Baladas y Canciones del Paraná)